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El discreto encanto de la paradoja |
1.-Talibanes en Bruselas
Bruselas concede un visado a los negociadores talibanes para asistir a una reunión en Bruselas, invitados por la UE, para negociar con ellos la repatriación de inmigrantes afganos. Uno de los principios fundadores de la UE es la igualdad esencial de hombres y mujeres. Hasta tal punto que la no discriminación por cuestión de género está impresa en el ADN de las instituciones europeas. En este contexto ¿qué sentido tiene recibir oficialmente en el corazón de la UE una representación del gobierno más discriminador y cruel con las mujeres del planeta? ¿Estamos seguros de que los afganos deportados —que por alguna razón han huido de su país— van a ser tratados con criterios humanitarios allí? Por el momento, parece que se excluye de la deportación a las mujeres. ¡Faltaría más! Querría oír yo la justificación de la entrega de una mujer al régimen talibán, donde viven oprimidas y que les otorga menos derechos que a los animales domésticos. ¿Está previsto en esa negociación que, al no deportar a mujeres, se rompa la unidad familiar de afganas que se quedan en Europa mientras sus maridos son enviados al paraíso de los Derechos Humanos que los talibanes han edificado en su país? Quién con talibanes negocia, paradójico alborea.
2.-Santo súbito
Los principios inspiradores del cristianismo empapan lo mejor de la tradición moral de Occidente. "Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento". Ese alto principio (Lucas 15-7) parece inspirar la peregrinación de Víctor de Aldama por los medios de comunicación, con la cabeza bien alta, desgranando las razones y sobre todo las bondades de la delación. Exhorta a todos aquellos que, estando encausados por delitos de corrupción, puedan declarar contra sus jefes para que ningún pecador quede impune. Nunca se logró despejar la incógnita X de los GAL. Tampoco se supo quién era el misterioso sujeto oculto bajo el cifrado arcano de “M. Rajoy”. Pero gracias a los pecadores santos como Víctor de Aldama —loado sea por siempre el arrepentido, según dejó escrito Lucas— vamos gradualmente ascendiendo en el organigrama de la corrupción patria. ¡Ay! ¿que Víctor nunca ha expresado de modo inequívoco su arrepentimiento, aunque luzca sus mejores galas de santo súbito? Pequeño detalle sin importancia.
3.-Marchando una de masoquismo estúpido
Va para 10 años que el Reino Unido aprobó en referéndum su salida de la UE, acontecimiento conocido como ‘Brexit’. El partido UKIP, capitaneado por el euroescéptico Neil Farage, llegó a incomodar tanto al primer ministro David Cameron que, para quitarse de encima la matraca antieuropea de Farage, prometió un referéndum en el que la ciudadanía se pronunciara sobre la permanencia o la salida de la UE. Cameron estaba convencido de que ganaría por goleada la permanencia. Primer error estúpido. Ganó por poco margen el no a Europa y en enero de 2020 el Reino Unido dejó de ser oficialmente miembro de la UE. Desde entonces, a los británicos les ha ido claramente peor en lo económico y en lo político: contracción de PIB, caída de la inversión empresarial, disminución de la productividad, pérdida de poder adquisitivo, etcétera. En lo político, un país otrora ejemplo de estabilidad política ha visto desfilar siete primeros ministros diferentes en 10 años. ¿Toda esta debacle imputable al Brexit ha pasado factura a Neil Farage y su formación de extrema derecha? Quia. El auge de la extrema derecha en el Reino Unido, como en otros tantos países europeos y americanos, avanza imparable. Parece como si los votantes premiaran a los responsables del desastre encargándoles los asuntos públicos. Si las cosas van mal, lo sensato debe de ser confiar en la extrema derecha para que lo arregle, dada su acendrada ejecutoria. |
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Artículo
aparecido en:
La Opinión de Murcia |
Fecha publicación:
28/06/2026
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