Charlas de bar: 4 - Las redes sociales

—Pues menuda la ha armado Sánchez con su anuncio de prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. Ya han salido nada menos que Elon Musk y el patrón de Telegram, Pável Dúrov, para denunciar que una medida así atenta contra la libertad. Musk no se ha parado en barras y ha llamado a nuestro presidente “sucio” y “fascista”.

—Estamos en tiempos gaseosos, Cosme. Quitas el tapón y sale el líquido de la botella a borbotones. Pero el asunto tiene miga. Yo no estoy seguro de que haya que sacar leyes para regular el comportamiento de los chavales. Deberían ser sus padres, me parece a mí, los que se encarguen de vigilar o limitar lo que hacen en Internet, como en la vida real. Que la ley les prohíba a los menores el acceso a las redes es como cuando le dice un padre o una madre a su hijo que no para quieto en un restaurante o en una tienda, tocando y tirándolo todo: “Fulanito, estate quieto que te va a reñir ese señor.” No, oiga, ríñale usted que para eso es su padre o su madre. Pues lo mismo, creo que es más responsabilidad de los padres que del Estado.

—Pero es que olvidas que muchos padres no tienen ni repajolera idea de manejarse en internet, así que como para enseñarles a sus hijos cómo deben usarlo. Además, tampoco vas a estar todo el tiempo encima de tu hijo supervisando lo que tiene en la pantalla de su móvil o en su ordenador. Es sencillamente imposible. Yo sí creo que hemos llegado al punto en el que el Estado tiene que regular el uso de las redes. Para los menores y para los mayores. Porque no me vas a negar, Ginés, que algo hay que hacer con los bulos que por ahí circulan.

—Mira, Cosme, a mí me parece peligroso que el Estado meta mano en las cosas a las que podemos acceder y a las que no. Ya sabes que el Estado en abstracto está dirigido por un gobierno en concreto. Y los gobiernos también tienen intereses. El fundamental, mantenerse en el poder. Si tienen las llaves de acceso a internet y a las redes, pueden convertirse en el Gran Manipulador, en el Gran Hermano de Orwell. Mira si no lo que hacen gobiernos autoritarios, como los de China o Rusia.

—Bueno, como si ahora mismo no hubiera nadie manipulando en la red. ¿Cómo crees tú que han llegado a la presidencia Trump y otros? Precisamente por eso veo necesaria la regulación. Para poner límites a la manipulación y a los bulos. Bueno, y también a los abusos y malos tratos a menores y el acceso de estos al porno. Ahora mismo en la red impera la ley de la selva. Por eso han saltado como granizo en albarda Musk y Dúrov. No quieren que nadie meta las narices en su coto privado. Ya han visto que pueden llevar al poder a sus amiguetes que luego los van a favorecer a ellos.

—Pero coincidirás conmigo en que no deja de ser contradictorio que Sánchez critique las redes y quiera prohibir su uso a los menores y él y, más todavía, su ministro Óscar Puente utilicen todos los días las redes para transmitir sus mensajes. Y en el caso de Puente, en un perfecto tono ‘hooligan’ precisamente en la red de Musk.

—Lo que tú quieras, Ginés. Pero lo importante es que se hagan leyes para que los patrones de las tecnológicas no sigan haciendo su santa voluntad sin cortapisas. Ya sabes que a esos señores no les gusta nada Europa ni nuestro modo de vida. No se les puede dejar barra libre para que usen las redes en nuestra contra.

—Ahí has dado en el clavo, Cosme. ¿O no te parece que ha de ser Europa la que legisle y no nuestro Sánchez, al que nada le gusta más que estar en el candelero?

—Quien sea, Ginés, pero no podemos quedarnos de brazos cruzados mientras las redes sean un carajal al servicio de tipejos como Musk.

Artículo aparecido en:
La Opinión de Murcia

Fecha publicación:
08/02/2026


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